15.1.12

Mr. Nobody (2009) - Miedos innatos



http://youtu.be/Ijv39EqQBMM



¿Hasta qué punto son innatos nuestros miedos? Si empollamos huevos de ganso en una incubadora y luego pasamos sobre los polluelos una silueta que simula un ganso en vuelo, las aves alargan el cuello y pían. Pero si invertimos la dirección de la silueta, adopta la forma de un halcón. La respuesta de los polluelos es inmediata, se agazapan aterrados aunque nunca hayan visto un halcón. Sin ninguna instrucción, un miedo innato les ayuda a sobrevivir. Pero en los humanos, ¿a qué peligros ancestrales podrían corresponder nuestros miedos?

Mr. Nobody (2009) - Amor



http://youtu.be/7YU_2WRC07Q


¿Qué ocurre cuándo nos enamoramos? Como resultado de ciertos estímulos, el hipotálamo libera una potente descarga de endorfinas. Pero, ¿por qué esa mujer? ¿O ese hombre? ¿Hay una inducción de feromonas que corresponde a una seña genética complementaria? ¿O son unos rasgos físicos que reconocemos? Los ojos de una madre, un aroma que estimula un recuerdo feliz… ¿Es el amor parte de un plan? ¿Un inmenso plan entre dos modos de reproducción? Las bacterias y los virus son organismos asexuados. Con cada división celular, cada multiplicación, mutan y se perfeccionan mucho más deprisa que nosotros. Contra esto, respondemos con el arma más temible, el sexo. Dos individuos, al mezclar sus genes, barajan las cartas y crean otro individuo que resiste mejor a los virus cuanto más diferente sea. Entonces, ¿participamos sin saberlo en una guerra entre dos modos de reproducción?

Mr. Nobody (2009) - Física Cuántica

http://youtu.be/IA7002Z5MI0



¿Qué había antes del Big Bang? Pues verás, no hay un antes. Porque antes del Big Bang, el tiempo no existía. El tiempo es el resultado de la expansión del universo. ¿Pero qué pasará cuando el universo haya terminado de expandirse y el movimiento se invierta? ¿Cuál será la naturaleza del tiempo? Si la Teoría de Cuerdas el correcta, el universo posee nueve dimensiones espaciales y una dimensión temporal. Podemos imaginar que al principio, todas las dimensiones estaban entrelazadas y, durante el Bing Bang, tres dimensiones espaciales, que son altura, anchura y profundidad, y una dimensión temporal, que es el tiempo, se desligaron. Las otras seis se quedaron minúsculas y todas pegadas. Si vivimos en un universo de dimensiones superpuestas, ¿cómo distinguimos entre fantasía y realidad? El tiempo, como lo conocemos, es una dimensión que experimentamos sólo en una dirección. ¿Pero y si una de las dimensiones adicionales no fuera espacial, sino temporal?

Si mezclas el puré de patata con la salsa, después no se pueden separar, es para siempre. El humo sale del cigarrillo de papá, pero nunca vuelve a entrar. No podemos volver atrás, por eso cuesta elegir. Hay que tomar la decisión correcta. Mientras no elijas, todo sigue siendo posible.

¿Por qué el humo del cigarrillo nunca vuelve al cigarrillo? ¿Por qué se separan las moléculas entre sí? ¿Por qué una gota de tinta nunca se recompone? Porque el universo se mueve hacia un estado de disipación. Es el principio de entropía, la tendencia del universo a evolucionar hacia un estado de desorden creciente. El principio de entropía está relacionado con la flecha del tiempo, un resultado de la expansión del universo. ¿Pero qué pasará cuando las fuerzas gravitatorias contrarresten las fuerzas de expansión o la energía del vacío cuántico sea muy débil? En ese momento, el universo podría entrar en una fase de contracción, el Big Crunch. ¿Qué será entonces del tiempo? ¿Se invertirá? Nadie sabe la respuesta.

Mr. Nobody (2009) - La superstición de la paloma







Como la mayoría de los seres vivientes las palomas rápidamente asocian el aprendizaje, pero cuando se hace automáticamente cada 20 segundos, la paloma se pregunta: ¿qué hice para merecer esto? Si estaba sacudiendo sus alas en ese momento. Continuará sacudiéndolas convencida de que su acción influye en lo que pasa. Llamamos a esto "la superstición de la paloma"

Ángel González García - Dicho sencillamente: arte y terror

Los ambientes bohemios y artísticos de París a finales del siglo XIX olían a pólvora, y no sólo en sentido metafórico. Desde aquellos años, la jerga militar impregna el lenguaje artístico, y aún hoy utilizamos términos como fuerza para valorar (positivamente) las obras de arte que no nos han dejado indiferentes". En ese contexto de violencia y destrucción se entienden mejor actos desquiciados como la bomba que el crítico de arte Féneón (amigo de A. Jarry) puso en un restaurante de lujo de París. La bomba, que estaba camuflada en una maceta, hirió a un escritor simpatizante del anarquismo, L. Taillant, quien tras un atentado cometido un año antes había declarado: "¡Qué importan las víctimas, si el gesto es bello".

Fuente: http://ayp.unia.es/index.php?option=com_content&task=view&id=416